Jonada

Orlando Fals Borda, el académico que caminó siempre al lado de los oprimidos, resalta en su ya famosa Historia doble de la costa la tradición autonomista y libertaria del pueblo costeño. Esta tradición le permitió a la población de Ayapel y Jegua ocuparse, en 1785, de la cosa pública a través del ejercicio del contrapoder popular en los cabildos abiertos y el trabajo comunitario. En este texto, como en muchos otros, Fals Borda describe ese ethos antiautoritario que ha caracterizado la resistencia del pueblo colombiano desde la época de la colonia.

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